
La furia se convierte en incertidumbre
cada vez que el tiempo nos une
un poco más, cada vez más cerca,
el momento de volver a verte,
de volver a tenerte delante, a enfrentarte
con valor…
Vamos, si no sabes nada, ¿Qué mas da?
No te percataste cuando bulló la sangre
no escuchaste los insultos provocados
por un odio pasajero, no viste en mis ojos
la decepción y el desengaño
nadie te advirtió que habías hecho daño
y ahora…
¿Seguir la comedia?
Regalarte dos besos, sonreírte,
hacer como que no ha pasado nada:
“Hola, ¿Qué tal?”
“Bien, como siempre”
“Sí, ya me sé tu canción, eres un caso,
nunca cuentas nada”
“No hay nada nuevo que contar”
“Bien, entonces, creo que me voy ya”
Evitando mirarte de frente
tratando de no mostrar la desilusión
al pensar lo que pudo ser…
Bajaré la cabeza, como siempre
y me tragaré el dolor
rehuyendo la traición, por ser quien eres,
por ser quien soy,
porque mi lugar es este
y así será, para siempre.


Cuaderno de Bitácora del Capitán de la Perla Blanca
Hectrol portafolio
Relatos de Alcoba

Habeis dicho...