………

No quiero despedirme nunca.

Todo es una espiral que se repite,

y siempre estás en medio.

La oscuridad alrededor,

la luna no brilla, pero

ya lo hacen tus ojos por ella.

 

 

 

Da igual.

No quiero despedirme,

decir la palabra más triste,

prender un beso en tu mejilla

y volver a tragar palabras que

no deben ser dichas.

Sólo un segundo, no quiero

mirarte.

Pero mis ojos desobedientes

te siguen mientras te alejas

con esa sonrisa que me parte

el alma.

Y la voz se ha vuelto a perder

enredada en el después,

y las horas muertas me esperan

en la cama,

seguras de tu ausencia.

No hay más que decir,

si no queremos despedirnos.

Lo dejaremos para la siguiente,

si reúno el valor

de decir adiós.

Voy a ser

Voy a ser agua,

rocío de invierno

que corta la respiración.

 

Voy a ser tormenta,

oleaje y viento,

olor a salitre pegado a la piel.

 

Voy a ser hielo

y a construir una coraza

que no se pueda romper.

 

Voy a ser…

 

Océano, río y lago

a ocultar las profundidades llenar de monstruos.

Brillar al sol

a arrancar sonrisas

y tintarme de negro

cuando la noche caiga en mis ojos.

 

Me escurriré entre los dedos

seré tan necesaria

que todos me darán por presente

aunque no esté.

 

Me evaporaré.

Seré sudor de verano,

sudor frío, miedo, y esperaré…

 

Voy a ser agua,

voy a matar de deseo de beber.

 

Voy a ser manantial

que nunca llega al necesitado

que muere de sed, rodeado de océano