Archivos para la Categoría 'Misivas por enviar'

26
May
09

Recluso 28980 (Carta ficticia por encargo)

hoja en blanco

Tu mirada se me clava en el alma.”No te necesito” Eso es lo que me dice cuando por casualidades de la vida me la encuentro de frente. Pareces más triste de lo que realmente estás, más enfadado con el mundo, aunque los dos sabemos que no es así.

Aún eres capaz de reirte. Pocas veces, sólo para ti, pero al menos lo haces.

No sé qué te ocurrió. Ni siquiera sé si te llegó a ocurrir algo. De un día para otro mudaste esa sonrisa feliz por otra desesperada, buscando la carcajada donde fuese, como quien busca el aire.

Sonrisa triste de payaso.

Alguien te hizo daño, eso dijiste, aunque como siempre, te dejaste la mitad. Ese toque misterioso tan tuyo. Nunca sabré quien, o puede que sí, eso lo decides tú.

Que me estimas, eso lo sé, aunque no lo digas, no es necesario. Tampoco te lo digo yo, y lo sabes de sobra.

Claro que no me necesitas, viviste veintitantos años sin mi, no intento ser imprescindible, solo visible.

-¿Cómo te va?- mi pregunta insistente

- Bien-Tu respuesta perpetua, siempre con un “pero” colgando que nunca llegas  a pronunciar. Una coletilla muda que decepciona.

-¿Qué te ocurre?- Segunda pregunta pertinente , en un intento de descifrar el “pero”

- Nada

Aaaaarrrggggghhhhhh! Me desesperas. Vale, te dejo ya en paz. Y cuando eso ocurre, tú siempre vuelves.

Y si no lo haces, ya lo hago yo.

¿Estoy condenada a dedicarte al menos un pensamiento al día? Bien, no me cuesta nada. ¿Lo haces tú? No, no lo creo, al menos no tanto como a mi me gustaría, no tanto como para darte cuenta de que puedes confiar en mi.

¿Y por que tanto empeño? Joder, está claro. En cierto modo, te quiero, como a un amigo, como a un hermano, y todos nos preocupamos por los seres queridos, todos ansiamos poseer aquello que queremos. Lo único que me lo impide es esa mirada de autosuficiencia, que se viene abajo con dos frases mías. Dos frases que nunca me atrevería a decir.

Sabes que no te comprendo, pero al menos lo intento. Sabes que te respeto, pero no por imposición, no por miedo, solo por ser como eres.

Sabes que me caes bien, excesivamente bien, y que siempre me gustaron las causas perdidas.

Siempre tuya…Daria.

27
Oct
08

CARTA AL MEJOR AMIGO

Mi muy estimado amigo:

 

Si, amigo,  porque has demostrado en multitud de ocasiones que eres de sobra merecedor de que te llame y te considere como tal, aunque hay veces que, supongo que sin darte cuenta, haces daño, casi siempre por omisión.

 

Sí, por aquello que no dices, por lo que no haces, por lo que esconden tus ojos, insondables, tranquilos, en cierto modo tristes. Por no dejarte conocer, más que poco a poco, con reserva, como si tuvieses miedo a que te hiciesen daño…

 

Ojalá pudiese hacer yo lo mismo, reservarme y no sentir mi alma desnuda ante una inesperada sonrisa tuya…

 

Pero no es este el tema que quiero tratar hoy contigo, nada mas lejos, o quizá si tenga algo que ver, porque esta admiración y este cariño que siento por ti tal vez hacen que me sienta más culpable por sentir estos celos, esta envidia, sana, si es que hay de ese tipo.

De esa envidia que no busca el rencor ni el dolor, ni la mala suerte,  sino que solo es mala para mi, que solo me provoca tristeza y vergüenza.

 

Sí, lamento decirlo, pero además de afecto, siento por ti celos por tu situación con respecto a él, de  tu puesto de mejor amigo, de hombre de confianza.

Que estés a su lado, que comparta veladas en las que, por mi rol de persona amada en el sentido lírico de la palabra, no tengo cabida.

 

Porque me ama, de eso no tengo duda. Y yo a él.

 

Y a ti también te quiero, no en vano te conocí primero. Mi amigo, mi confidente en la distancia. Fuimos (somos) distracción mutua con miles de mensajes, multitud de conversaciones que nos hacían las terribles mañanas mucho más llevaderas. Compartiendo nuestro gusto por la literatura, disfrutando de aprender el uno del otro, y de otros, un poco más en cada lectura, en cada comentario…

 

Por ese cariño que te profeso, por este sentimiento de lealtad que despiertas en mi, es que me siento mal al notar los celos que me corroen cuando él sale a una llamada tuya, cuando cuenta contigo para todo.

 

Intento evitarlos, de veras que si. Me reprendo a mi misma porque sé que es una tontería, que nuestras posiciones en su vida no son comparables, son necesarias ambas, y él quedaría cojo sin uno de nosotros, pero no sé si es por la distancia, por no tenerle cerca todos los días, como tú…

 

O por el simple hecho de la prohibición, del “no se admiten chicas en el club”. No lo se, y no me importa. Sabes que lucharé contra esto, por él, por ti y por mi. Porque a él le amo, porque a ti te quiero y por que no puedo seguir mirándome al espejo y sintiendo esto. ..

 

Pero tenía que decírtelo, mi querido amigo. Tenia que hacerlo como tantas veces te he contado como me siento, esta no podía ser una excepción. Porque confío en  ti, porque sé que lo entiendes, y por que confío en que me perdones…

 

Tuya siempre, ya lo sabes.

 

Daria.

 

 

 




¿A qué día dices que estamos hoy?

Noviembre 2009
L M X J V S D
« Oct    
 1
2345678
9101112131415
16171819202122
23242526272829
30  
Watch videos at Vodpod and music videos and other videos from this collection.

¿Cuantos habeis pasado?

  • 2,944 curiosos

También interesa...

  • Ninguno

Mi casa en Hogwarts…

La culpable de esto...

Llegir és sexy