Camina deprisa
intenta no levantar la vista
no enfrentar los ojos de los demás,
nadie se merece esta tristeza
esta soledad
persistente, inexplicable
nadie merece encontrar la derrota
de frente
que llegó una noche fria
en pleno diciembre
Sin saber como, sin salida
cuando se cae en esta espiral
sin respiro, sin aliento
la cabeza ha de trabajar deprisa
y el cuerpo viste de negro
como la noche, una más,
mas sangre, mas gritos sofocados
por unos labios suaves, terribles,
terror de aquellos a los que amaste
a los que odiaste,
a los que no hace tanto anhelaste.
Ahora se acercan acaramelados sin presentir
su desdichado fin de fiesta.
Tú, vampiro en las sombras,
depredador rebosante de tristeza,
ser inmortal, maldito,
vagas sin rumbo fijo
por esta tierra.
Condenado a amar solo a la muerte
porque ella te rodea,
porque ella es la razón de tu existencia.
Tu corazón no late, no mires a los ojos a nadie,
sólo llora a la luna, sigue hacia delante
porque ya no importa el tiempo que pase.





Cuaderno de Bitácora del Capitán de la Perla Blanca
Hectrol portafolio
Relatos de Alcoba

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