cuando todo acabe

Apenas unas palabras antes de volver a dormirme…

Apenas unos pensamientos sueltos, y es que estoy demasiado cansada para insultar, o para atacar a nadie.

Necesito descansar de todo.

Escribiré unos versos inconexos perdidos en la noche, tal vez, las últimas lágrimas antes de dejar que la luna llena me llene de su influencia.

Ya he tomado parte en la guerra legendaria, y tendré que luchar hasta desangrarme o ganar,o ambas cosas, aunque me quede vacía.

El aire se niega a entrar en mis pulmones hasta que la transformación se de por terminada, y duele, puedo asegurar que duele.

Cuando todo esto acabe, si sigo viva, habré cambiado y os daré miedo tan solo con verme cruzar la calle, y rezareis para que no tenga nada contra vosotros cuando la luna llena llegue a su máximo esplendor.

Cuando todo esto acabe, si sigo viva, seguiré adelante un poco menos humana, olfatearé el peligro y la muerte un poco más claramente, morderé con más rapidez, iré siempre dos pasos por delante de todos vosotros.

Sí, debereis temerme…

Pero ahora debo dormir y prepararme para la batalla, aunque me cueste lágrimas y sangre, y tal vez el alma.

Cuando todo acabe no sé si seré capaz de volver a escribir, por si acaso, guardad estas palabras, una fotografía en la todavía sonria y corred a esconderos…

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El bosque

El bosque. Es un triste lugar para morir de esta forma. Oscuro y lóbrego en esta noche sin luna, sólo puedo ver sombras, sombras que no se mueven, sombras que sí lo hacen, y me amenazan,

No puedo salir de aquí ahora. No sé donde estoy. Sólo me rodean árboles pelados, que aúllan como lobos hambrientos cuando el viento helado pasa entre sus ramas. Desean que muera, desean que mi alma se quede siempre entre ellos.

Sus ramas desnudas me arañan la cara, se enredan en mi cabello, ahora suelto y despeinado. Atrás quedaron los días de risas y vestidos elegantes, de sol y alegría. Ahora sus raíces me hieren los pies, me hacen caer al suelo cubierto de hojas.

Cuanto desearía poder ver a ese fantasma que, dicen, vaga por este lugar. Cuentan que es una muchacha de piel blanca y cabello azabache. Dicen que tiene los ojos como la noche más oscura. Siempre me han dicho que se parece mucho a mi.

Cuentan que camina despacio entre estos árboles malvados, portando una muñeca de porcelana, tan antigua como ella. Dicen que verla es augurio de muerte.¡Cómo deseo verla!. Acariciar el borde de su vestido rojo sangre y dejar que me lleve con ella. No deseo seguir aquí sola. Incluso ese destino es más benévolo.

Tengo miedo. Oigo la respiración de algo que se acerca silencioso. Sólo su respirar y el viento. Sé que no me dejará morir en paz. Despedazará mi cuerpo, este cuerpo que tantos caballeros han anhelado, y que ninguno viene a rescatar.

Después despedazará mi alma. La retendrá para siempre en el bosque, como la de la niña del vestido escarlata. ¿Quién de los dos me encontrará antes?.

Estoy cansada. Necesito sentarme. No puedo esconderme, no serviría de nada gritar. De nada serviría correr a refugiarse. Él me encontrará, si no lo hace Ella antes. Estoy a su merced. De un modo, o de otro, jamás regresaré a casa, lo sé.

No volveré a sentir el suave calor del sol acariciándome cualquier mañana en el salón, arrullando a mi gatita, esperando que él despierte y me salude con un beso. Eso ya pasó. Ahora estoy aquí, sola, perdida, triste y asustada, y ni al sol, ni a la gata, ni a él le importa mi suerte. Ellos creen que duermo a salvo en mi casa. Tampoco estoy segura de que les importe demasiado si es cierto o no.

Oigo pasos que se acercan. Cierro los ojos. Estoy arrinconada contra un árbol, intentando que no me vean, que esta maldita noche pase, y ser una de esas supervivientes al bosque maldito. Sólo es una noche. ¿Cuántas he pasado en mi vida? ¿Cuántas se han acortado hasta lo ridículo en mi percepción?

No puedo evitar acordarme de él. Aquellas noches que pasamos juntos, desnudos, el uno junto al otro, el uno dentro del otro. “Te quiero” susurraba mientras sus manos me quemaban la piel, mientras sus besos abrasaban mi boca. “Te quiero” susurraba yo mientras le notaba tan dentro, tan hondo en mí que parecía que nunca más se iba a ir.

Me prometió que cuidaría de mí. Me prometió que me amaba. Al darme cuenta de que no es así, tampoco me importa demasiado que ocurra esta noche. Es curioso como la decepción y el dolor amansan el miedo. Supongo que ésta es su forma de cuidarme.

Se dibuja una sonrisa en mi boca al pensar el ello, al mismo tiempo que una figura toma forma frente a mí.

Pero no la miro. No me importa. Pueden hacer lo que quieran con este cuerpo. Destrozarlo, desmembrarlo, salpicar de mi sangre todos los troncos de los árboles. Ya no tengo miedo. Me acabo de dar cuenta de que no hay un alma que pueda vagar errante por el bosque. Equivocaron la presa.

Monstruo…

 

Yoneh___Female_Vampire_Char_by_dragon_blade14

 

Camina deprisa
intenta no levantar la vista
no enfrentar los ojos de los demás,
nadie se merece esta tristeza
esta soledad
persistente, inexplicable
nadie merece encontrar la derrota
de frente
que llegó una noche fria
en pleno diciembre

Sin saber como, sin salida
cuando se cae en esta espiral
sin respiro, sin aliento
la cabeza ha de trabajar deprisa
y el cuerpo viste de negro
como la noche, una más,
mas sangre, mas gritos sofocados
por unos labios suaves, terribles,
terror de aquellos a los que amaste
a los que odiaste,
a los que no hace tanto anhelaste.

Ahora se acercan acaramelados sin presentir
su desdichado fin de fiesta.
Tú, vampiro en las sombras,
depredador rebosante de tristeza,
ser inmortal, maldito,
vagas sin rumbo fijo
por esta tierra.

Condenado a amar solo a la muerte
porque ella te rodea,
porque ella es la razón de tu existencia.
Tu corazón no late, no mires a los ojos a nadie,
sólo llora a la luna, sigue hacia delante
porque ya no importa el tiempo que pase.