Un amigo en apuros es al fin y al cabo un amigo

Un amigo en apuros es al fin y al cabo un amigo, y eso no se tiene siempre.

Hay veces que no nos damos cuenta, pero no estamos solos, y la crisis es igual para todos.
 Ya se sabe que cuando se está triste  por algo, cuando se está desesperado, todo es oscuro y empieza a tener su atractivo el dormir eternamente con un sonrisa que diga “Al fin me vais a dejar en paz, bastardos”.

Tal vez eso es lo que quieren, nunca hay que dar el gusto, aunque el vacío te llame.
Sólo por joder, ya sabes para qué nos pusieron en este mundo.

Un amigo en apuros es, al fin y al cabo, un amigo, aunque no siempre está cuando se le necesita.

Hay que saber conformarse a veces.

Cuando los problemas no te dejan dormir, cuando los deseos duelen. En plena rabieta de niño pequeño, acuérdate de los que se hacen llamar amigo, y de los que se lo han ganado a pulso.

No siempre son los mismos.

No te puedo contar mucho más, aunque agradecería que me dejases apoyar la cabeza en tu hombro, en silencio.

A veces es necesario. y yo estoy tan cansada…
En días como hoy, el cielo es gris y el aire frío, y sólo quiero dormir un poco más.

Todos lo pasamos mal a veces.

No todo se arregla viendo el final de una botella de whisky, ni matando a los que te hacen retorcerte de rabia y dolor.

A veces, hay que ser malvado, aunque no tengas ganas.

Un amigo en apuros es, al fin y al cabo, un amigo, y hace todo lo que un amigo quiere hacer, por muy mal que le vaya.

Caminaré por la pared sólo para que sonrias, pero permite que me apoye en tí, que mis apuros se unan a los tuyos,porque tal vez así les encontremos solución.

dudas

¿Cómo lo hago para coger tu mano? Cada vez más lejana, cada vez más recluida en tu campana de cristal. Yo, cada vez más lejos, luchando por que las horas del día se estiren hasta el infinito.

Tu sonrisa perenne y reconfortante se va apagando y yo, en mi oscuridad de planes por cumplir, te veo cada vez más difusa entre burbujas de contrariedades que parece que quieren disolverte.

¿Cómo lo hago para romper el cristal que te aísla? ¿Qué tengo que hacer para volver a escuchar tu voz tranquila, cargada de razón y de música? ¿Cómo te ayudo?

Mi niña, tan fuerte, se disuelve poco a poco en su mar de dudas, y a mi se me escurre entre los dedos, sin poder llegar a tocarla. Mi amiga, mi confidente, mi musa… Tan cercana siempre, tan presente, a pesar de todo. La cordura que me falta, la conversación que espero siempre, aunque sea con tiempo robado a las obligaciones diarias.

 ¿Cómo hago que no te vuelvas a sentir sola, para que vuelvas a creer en algo, aunque sea en algo tan fugaz como yo, como un jueves noche, como una sonrisa? ¿Cómo te retengo a mi lado?

Rojo, pasión, carmín

   

La canción que nunca se bailó, la cabeza que nunca se reclinó en un hombro reconfortante, cálido. El beso que nunca se dió aún flota en el aire entre las últimas notas agonizantes que se elevan, que se pierden en lo que no fué, en lo que podría haber sido.

Las miradas que casi se cruzan se siguen buscando mientras el carmín permanece estático en unos gruesos labios que no sonríen, que no se percatan de la alegría que podrían haber destilado, del  sudor del que se podrían haber empapado, de los gemidos que habrían salido por ellos,  que se quedaron atascados allí donde el placer no se produjo, y tan sólo una vaga sensación de vacío indica que algo va mal cuando  se cruza con él sin mirarle, mientras se aleja lo suficiente como para dejar escapar definitivamente la canción.

Después, a solas frente al espejo, la boca se limpia de los efluvios que nunca contuvo, el cuerpo se encoge bajo la ducha echando de menos algo, no se sabe si lo que necesita o lo que quiere, a sabiendas de que una noche más no es el elegido para danzar entre sábanas de seda y velas encendidas como en una película, aunque podría…

Más tarde, aún con los labios rojos, los párpados se cierran en busca de realidades que no se han dado, la piel yace anhelante de otra piel que tendría que haber estado allí, y el carmín en el estuche de maquillaje echa en falta un cuello donde haber dejado su huella.

Una madrugada más, se acurrucan dos fantasmas que nunca se encontraron, a la espera de una nueva oportunidad.

Un instante

http://www.youtube.com/watch?v=AShaxXe3JCs

 

 

Un instante, eso fue. No hay que darle mas importancia de la que tiene. Ni menos.

Sonaba la música y yo, como siempre, estaba ausente, muy lejos de allí. No podía ver a la gente, ni los vasos, ni el humo que cargaba el ambiente, que me abrazaba, me acunaba ofreciéndome la posibilidad de perderme en su seno.

No sé la razón. No sé como llegamos hasta la pista de baile desde las oscuras mesas del fondo.

¿Qué mas da? Sin preguntas. Se supone que debo confiar en ti.

Tal vez alguien allí te llamó la atención, y yo estaba cerca. Bueno, para eso están los amigos, ¿no?

 

“ The  sea’s evaporating

though it comes as no surprise

these clouds we’re seeing

they’re explosions in the sky”

 

No te gusta esa música, y sin embargo, allí estábamos. Realmente ella debía de valer la pena…

Lo único cierto era Hugo Boss saludando a mi nariz desde tu cuello, y el calor de tu piel a través de la ropa.

No sé la razón. No sé como mis brazos se apoyaron en tus hombros y se cruzaron tras tu nuca, y no sé por qué mi cara se apoyó en tu pecho.

Calor, sudor de sábado noche a través de la tela, directo a mi mejilla. Tu corazón golpeando a ritmo de la música.

Tus brazos se cerraron alrededor de mi cuerpo, y tu barbilla descansó en mi cabeza.

Habías olvidado el objetivo y te concentrabas en la excusa. Puede que después de todo, no resultase invisible para ti.

 

“ Hush…

It’s OK

Dry your eyes…”

 

Un baile no le hace daño a nadie. No se debe leer entre líneas cuando se corre el riesgo de confundir lo evidente con lo inventado.

 

“Soulmates never dies”

 

Se extinguió la última nota y me separé de ti,  sonreí sin mirarte a los ojos y volví a por mi bebida. Suerte con tus despampanantes objetivos de la noche

No quiero jugar con la idea de abrir el séptimo sello. Eres demasiado importante.

 

“Hush.

It´s OK

Dry your eyes

Couse soulmates

Never dies”

 

 Resuena aún en mi cabeza. Amigos del alma. ¿Se puede pedir algo mas?

Fue un instante. No hay que darle más importancia de la que tiene. Ni menos.